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LÍMITES

Lo sé, el tema de los límites ha sido todo un trend en los últimos años. Te prometo que este no será otro artículo que solo te invite a que te impongas ante los demás.


Antes de crear un límite, hay que saber qué es. Un límite es un parámetro sobre cómo uno se relaciona con el resto del mundo. Es un conjunto de creencias, opiniones, actitudes y experiencias. Los límites son una línea imaginaria que te facilita establecer tu felicidad, integridad, deseos, necesidades y tu verdad. Lo que significa que nuestros límites no son fijos y pueden cambiar a través del tiempo.


La escritora Teal Swan, expone que existen distintos tipos de límites; los físicos, emocionales, mentales, espirituales y sexuales.


Cada persona define sus límites de acuerdo a sus sentimientos. Tus sentimientos siempre te dirán si algún límite tuyo fue agredido. Por ejemplo, digamos que habías planeado hacer algo el viernes por la noche que te emocionaba mucho y de la nada, te invitan a un evento al cuál realmente tú no quieres ir, pero terminas yendo. Seguramente, al final te acabarás sintiendo mal. Lo que es un indicador de que tú mismo violaste tu límite. Si no escuchas ni respetas lo que estás sintiendo, estás violando tus propios límites. Si tu no escuchas ni respetas lo que otros sienten, entonces estás violando sus límites.


La realidad, es que el mayor problema no es que otras personas violen nuestros límites. Somos nosotros mismos los que lo hacemos. Cuando no tenemos una autoestima sólida, podemos estar avergonzados de quienes somos o de qué queremos, lo que termina en que no respetemos nuestros propios límites.


Teal Swan, comenta que los siguiente son algunos indicadores de que tienes límites pobres:


  • Te sientes culpable cuando dices que no.

  • Actúas en contra de tu integridad para complacer a los demás

  • Te quedas callado cuando en realidad quieres decir algo.

  • Adoptas las creencias y comportamientos de los demás para ser aceptado.

  • Das demás solo para sentirte útil o irremplazable.

  • Te involucras demasiado en los problemas de los demás.

  • No comunicas tus necesidades emocionales en tus relaciones.



Personalmente, mantener mis límites me era demasiado difícil ya que me enseñaron a poner las necesidades de los demás antes que las mías. También me era complicado establecer mis prioridades porque no me conocía realmente y sentía que ponerlos iba a comprometer mis relaciones. A través de trabajo personal, entendí que los límites sanos, no eran paredes para controlar lo que las otras personas hacen, sino que son lineamientos para controlar lo que hacemos y lo que nos permitimos experimentar en las manos de los demás. Me di cuenta que en verdad las personas no me estaban faltando al respeto, era yo quién se los permitía al no guiarme por mis sentimientos y mis límites.


Escribir qué es lo que nos gustaría dejar de sentir con las personas a nuestro alrededor, es una buena técnica para empezar a diseñar nuestros límites. Para mantener en el tiempo tus límites, requerimos de una autoestima sólida.

Dos libros que recomiendo que pueden ayudar a construir una sana autoestíma son:

  • How to love yourself de Teal Swan

  • The Six Pillars of Self-Esteem de Nathaniel Branden


Si te permites vivir de acuerdo a tu verdad e integridad, sin duda el resultado será una vida con mayor libertad, alegría y plenitud.

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