top of page

IGUALDAD DE GÉNERO

El feminismo como lo conocemos hoy en día, inició en el siglo 18. A lo largo de estos años, se han logrado grandes avances en la igualdad de derechos para las mujeres, como el acceso a la educación y a la medicina, y la posibilidad de votar y participar políticamente. Así mismo, los actuales movimientos sociales como #MeToo y Time's Up, han creado una gran conciencia sobre el terrible daño que se crea en las víctimas de acoso, agresión sexual y de la importancia de denunciar estos sucesos para poder detener al acosador.


Lamentablemente, a pesar de la gran valentía de estas mujeres para exponerse y hablar sobre las injusticias sociables, laborales, familiares y económicas que han sufrido, el Foro Económico Mundial (WEF) reporta que si las estadísticas de desigualdad de género se mantienen, no nos va a alcanzar la vida para llegar a presenciar una verdadera equidad. (Se estima que siguiendo con las mismas acciones y movimientos actuales, se podrá cerrar la brecha salarial entre hombres y mujeres hasta el año 2154).


Se reporta, que por cada $1.00 que gana un hombre, una mujer gana $0.87 por hacer el mismo trabajo. Si eres empleador/a, promover la igualdad salarial en tu empresa y permitir que las mujeres lleguen a puestos de mayor jerarquía, es una increíble manera de contribuir con la igualdad de género.



Dejando a un lado el ámbito laboral. Considero que otra área que nos está faltando atender como sociedad, es la de priorizar una educación temprana basada en el respeto, tolerancia y equidad de género. Ya que esta falta de respeto hacia las mujeres, es la raíz de su acoso sexual, violencia, desigualdad y marginación.


Sabemos que los niños aprenden viendo e imitando a sus familiares y a personas cercanas. Por ello, el aprendizaje sobre el respeto hacia la mujer, debe de iniciar en casa. Si los menores observan que sus madres, hermanas y otras mujeres de su alrededor son tratadas humanamente, existe una mayor probabilidad de que crezcan recreando estos mismos comportamientos.


Dicha responsabilidad educativa, es algo que no debemos dejárselo solo a las mujeres. Por lo tanto, este es un llamado a todos los hombres y adultos en general (sin importar si eres padre o no), para que juntos, por medio de nuestro ejemplo, podamos lograr un mayor impacto en la comunidad al erradicar los comportamientos violentos y misóginos que algunas personas empiezan a aprender durante su infancia. Tal como dijo Albert Einstein: "Educar con el ejemplo no es una forma de educar, es la única".


Estoy convencido, que si como adultos propiciamos un ambiente para que los niños se desenvuelvan con una filosofía de cero tolerancia hacia el abuso físico y emocional, seremos capaces de alcanzar la igualdad de género antes del año 2154.


Comentarios


bottom of page